Por:
William Castro Caicedo

Hijo de: Claudio Castro Hidalgo y Martha Caicedo de Castro.

               Nieto de Gonzalo Castro y Amalia Hidalgo Bolaños.
 

Instrucciones para aportar.

Este es el inicio de un relato escrito por múltiples autores, Ustedes, quienes a partir de este primer episodio se encargaran a su turno de darle vida y obras a su protagonista, un Hidalgo en Ancuya (Nariño, Colombia) ya sea como residente de este pueblo o como frecuente visitante por motivos vacacionales, laborales, familiares. 

Con textos, Usted está invitado a aportar segmentos a este relato que se irán agregando según como sea leído y comprendido por más y más personas en el ciberespacio y que tienen que ver con la Familia Hidalgo. 

Por una razón de limpieza en la redacción, coherencia con el tema y muy importante aún, respeto, responsables de esta web se encargarán de editar los aportes, acción que es pertinente solicitar no asumir como una censura. 

Esta web supone con juicio que quienes se decidan a aportar textos demostrarán el respeto que un foro como este merece, que es el mismo respeto que expresarían a cada uno de los miembros de esta Familia Hidalgo si los tuvieran enfrente suyo y que lo merecen. 

Como objetivo, esta tarea busca la elaboración de una memoria. Nada más alegre que ésta sea colectiva. Por ello manos a la obra a escuchar sus historias a los Hidalgo mayores para redactarlas aquí, a indagar las suyas en el tiempo y en la memoria para evidenciarlas aquí. 

Es más, se puede hacer episodios que registren lo que pudo haber sido y no fue, lo que se deseo que sucediera, y no ocurrió. O lo que quisieran que ocurriera algún día (¡Y aquí en este ejercicio literario lo hacen realidad!). 

Importante: para total facilidad y libertad, el protagonista será uno sólo, pero encarnará acciones reales en el tiempo y el espacio de cualquiera de los integrantes de la Familia Hidalgo. Así que solamente será cuestión de anteponer a cada situación, la edad aproximada y/o la época por la que el protagonista atraviesa.

A partir de las respuestas de la iniciativa, es seguro que sobre la marcha se implementen más cómodas condiciones para aportar. Confiamos en su comprensión. 

En cuanto al género (no literario), de momento este inicio de relato tiene protagonismo masculino. Estamos con la intención de registrar a una protagonista con su propia historia. 

Gracias por su apoyo a esta iniciativa.

Andanzas de Ogladih en Ancuya

Edad: 15

Época: Entre 1986 y 1988.

Para esas épocas veraniegas las emotivas tarjetas credenciales estaban en muchas billeteras de los adolescentes, luego de que las coloridas botas de caucho se habían ido más allá de donde vinieron. Pero mientras unos osados fueron capaces de ponerse mocasines negros sobre medias blancas a lo Michael Jackson, otros no dejaban de lucir los “converse all star” e inclusive, para sentir más al bello pueblo, fueron repetidas las veces en que acabamos un par de alpargatas blancas . 

Para el rito del fútbol de día, el balón del micro sobre el piso de una demolida casa en El Llano; de noche, el número cinco sobre la desnuda Plaza de Ancuya se resistían a ser suficientes. Eso cuando no jugábamos de locales en la entrada del trapiche de Don Fernando Castro Hidalgo.

(Paréntesis: favor aún no buscar argumento central en este relato ya que tan sólo son imágenes sueltas de una gran película. Paciencia.)

Ogladih, para ir a “temperar” a Ancuya, había hecho sus maletas de ropa fresca aún sin terminar las clases en Pasto. El propósito para cada verano siempre había sido superar el registro de nocturnas vueltas al parque. Meta tan creciente cuanto más interés había en Ogladih por las amigas.

Cuando ya los paisajes y curvas se habían hecho más familiares, crecía el interés por conocer los nombres de los corregimientos y pueblos que se encuentran en la ancestral ruta. Ya ardía el corazón cuando sobre tierras sandoneñas se divisaba en esa majestuosa y humilde esquina un rectangular pueblo dominado por la Iglesia de la Virgen de la Visitación. Mucho más emocionante era atravesar el puente del río Guaitara y el paso a nivel de la quebrada de “El Limonal”.

Antes como hoy, Ogladih no dejaba de sorprenderse que al principio el pueblo está bajo sus ojos y que a muy pocos kilómetros había que iniciar un ascenso con la vista ansiosa puesta en ese desfiladero a la orilla del río Papayal que convertía al pueblo en una fila de paredes posteriores de las casas y no poca basura.

Llegar al pueblo de cinco por seis calles significaba entrar a un universo de desenfreno. Cinco o seis semanas temperando en Ancuya nunca fueron suficientes para Ogladih, quien empezaba sus jornadas con cacería de pájaros con charamba elaborada con sus propias manos. Luego una sesión de trepada en los árboles guayabos y naranjos hasta lograr la mayor proeza: saltar tres de estos a través de sus ramas. Después del almuerzo, la hora de la natación y los clavados en el pozo del rió Papayal. El regreso, con unas melcochas de la piscina y algunas naranjas, previo al café con pan de nuevo en casa. Una siesta, quizá algo de fútbol antes del acicalamiento para el paseo al parque del pueblo para girar y girar conversando con la gente. Si era sábado, previamente había que asistir a la misa. La Red y La Terraza eran algunos de los sitios públicos favoritos. Grandes historias se iniciaron en este sitio y en el parque.

Continuara…(puede enviar su aporte, su remembranza a nuestro mail (hidalgo_amigosweb@yahoo.com)y continuar la historia)

 

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El sacrificio de tener nuestra web


 Por Raúl Bastidas Hidalgo (Hijo de Olmedo Bastidas y Rosaurina Hidalgo Pantoja.)

Nuestros encuentros familiares que se han realizado en los últimos años en época de navidad, han sido fruto de la unión  fraternal que existe en todos nosotros, los cuales somos  parte de esta gran familia HIDALGO.

Con el ir y venir de estos encuentros, han hecho que  posterior a ellos, se generen otra clase de reuniones de carácter grupal, como es nuestro caso del grupo familiar de primos y amigos que vivimos en Bogotá.  Con Gonzalo a esta clase de reuniones las llamamos “sesiones” que es una tomadita de rones “guaros” acompañados con música  “el aguardientero”  y otras canciones más, a cargo del primo Willy con su garganta eléctrica…perdón guitarra eléctrica.

De esta clase "sesiones", no solo queda la chuma, aquí se generan diálogos donde surgen  ideas, y de esta manera fue como surgió la idea crear nuestra propia pagina Web de toda la familia HIDALGO.

En una "sesión" de esas solamente surgió la iniciativa, lo difícil era plasmarla de allí en adelante.  Para poder hacer realidad esta idea tuvimos que seguir con nuestras concebidas "sesiones" adicionales. Y como ustedes saben, como buenos Hidalgos que somos, toco “piss” como dijo el paisano  sacrificarnos  y seguir sesionando, para que sigan surgiendo más sugerencias y poder llevar así nuestra web en el ciberespacio.

Y  no todo queda allí,  les cuento que la creación de nuestra Web  ha sido de manera empírica, es decir nadie conocía del tema, para lo cual fue necesario empezar aprendiendo y auto educarnos, tomando así la decisión y las ganas de hacerla, por lo cual puedo afirmar que esto si ha sido un trabajo de equipo, en colaboración de todos ustedes con sus comentarios, por lo cual agradezco por sus aportes.

Para finalizar familiares y amigos se dan cuenta que ha sido un trabajo muy sacrificado y de muchas "sesiones" y para poder mejorar nuestra Web, tendremos que seguir sesionando ojala por mucho tiempo,

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Estaremos muy agradecidos de recibir aquí sus comentarios y opiniones acerca de nuestra  web..   E-mail hidalgo_amigosweb@yahoo.comTeléfonos: 3154771  -  6697114   Bogota D.C.